10 evidencias sobre la seguridad y eficacia de los condroprotectores

Cerramos la trilogía dedicada a los condroprotectores con una selección de las mejores evidencias que hemos encontrado sobre la seguridad y eficacia de estos productos. No están todas las que son. Pero son todas las que están. Con esta iniciativa, pretendemos fomentar la discusión sobre este importante cuestión en un plano científico-técnico del cual, como dijimos en nuestro último post, jamás debió salir.

Obviamente, no hemos pretendido hacer un análisis exhaustivo de la cuestión. Por eso, hemos seleccionado 10 fuentes, que consideramos de total confianza, y hemos visto cómo se han posicionado en este asunto. Nosotros, tenemos opinión formada sobre el tema. Te invitamos a que expreses la tuya. Y, por supuesto, si tienes más pruebas que consideres interesantes y que quieras aportar, eres libre de hacerlo a través de los comentarios a esta entrada. Las 10 que hemos escogido y que presentamos en orden cronológico, dicen lo siguiente…

1.- Fuente: National Prescribing Service. Tipo de evidencia: informe de evaluación. Título: Glucosamine and chondroitin in osteoarthritis. Año de publicación: 2.003. Conclusión: Most trials show efficacy of glucosamine in osteoarthritis of the knee compared to placebo. However, they are of varying quality and the long-term effectiveness and toxicity of glucosamine is not established. Favourable trials have used the sulfate salt. It is unclear whether results are reproducible with other salts.

2.- Fuente: The New England Journal of Medicine. Tipo de evidencia: ensayo clínico aleatorizado. Título: Glucosamine, Chondroitin Sulfate, and the Two in Combination for Painful Knee Osteoarthritis. Año de publicación: 2.006. Conclusión: Glucosamine and chondroitin sulfate alone or in combination did not reduce pain effectively in the overall group of patients with osteoarthritis of the knee. Exploratory analyses suggest that the combination of glucosamine and chondroitin sulfate may be effective in the subgroup of patients with moderate-to-severe knee pain. Comentario: ECA promovido por las autoridades sanitarias norteamericanas para aclarar si estos productos eran o no eficaces y que fue decisivo para cerrarles el paso al mercado farmacéutico norteamericano.

3.- Fuente: Agency for Healthcare Research and Quality. Tipo de evidencia: revisión sistemática. Título: Treatment of Primary and Secondary Osteoarthritis of the Knee. Año de publicación: 2.007. Conclusión: The three interventions reviewed in this report are widely used in the treatment of OA of the knee, yet the best available evidence does not clearly demonstrate clinical benefit. Uncertainty regarding clinical benefit can be resolved only by rigorous, multicenter RCTs. In addition, given the public health impact of OA of the knee, research on new approaches to prevention and treatment should be given high priority. Comentario: la AHRQ, coloquialmente denominada “el NICE norteamericano” es una agencia gubernamental especializada en evaluar la efectividad comparada de los tratamientos, farmacológicos o no.

4.- Fuente: National Institute for Health and Clinical Excellence. Tipo de evidencia: Guía de práctica clínica basada en la evidencia. Título: Osteoarthritis. The care and management of osteoarthritis in adultsAño de publicación: 2.008. Conclusión: The use of glucosamine or chondroitin products is not recommended for the treatment of osteoarthritis (pág. 11). Comentario: estos fármacos aparecen dentro del apartado de nutracéuticos, fuera del tratamiento farmacológico habitual.

5.- Fuente: The Royal Australian College of Australian Practitioners. Tipo de evidencia: Guía de práctica clínica basada en la evidencia. Título: Guideline for the non-surgical management of hip and knee osteoarthritis. Año de publicación:2.009. Conclusión: There is conflicting evidence of benefit for glucosamine sulphate and glucosamine hydrochloride in the treatment of the symptoms of OA of the knee. There is insufficient evidence to support benefit for preventing progression of knee OA cartilage loss. In all reported studies, glucosamine was safe compared to placebo (pág. 41).  Comentario: a la vista de la evidencia analizada, la guía no respalda el uso del condroitín sulfato (pág. 18).

6.- Fuente: NIHR Health Technology Assessment programme. Tipo de eviencia:  Título: The clinical effectiveness of glucosamine and chondroitin supplements in slowing or arresting progression of osteoarthritis of the knee: a systematic review and economic evaluation Año de publicación: 2.009. Conclusión: There was evidence that glucosamine sulphate shows some clinical effectiveness in the treatment of OA of the knee. No trial data came from the UK, and in the absence of good UK data about the current referral practice, management and surgical rate, caution should be exercised in generalising these data to the UK health-care setting. Cost-effectiveness was not conclusively demonstrated, with substantial uncertainty related to the magnitude and duration of QoL gain following treatment. There was evidence from biological studies to support the potential clinical impact of glucosamine sulphate. For other preparations, the evidence base was less consistent (chondroitin) or absent (glucosamine hydrochloride). Comentario: los resultados se refieren al alivio del dolor y variables subrogadas.

7.- Fuente: The Cochrane Collaboration. Título: Glucosamine therapy for treating osteoarthritis. Tipo de evidencia: revisión sistemática. Año de publicación: 2.009. Conclusión: Pooled results from studies using a non-Rotta preparation or adequate allocation concealment failed to show benefit in pain and WOMAC function while those studies evaluating the Rotta preparation showed that glucosamine was superior to placebo in the treatment of pain and functional impairment resulting from symptomatic OA. Comentario: la evidencia evaluada es muy heterogénea. De forma general, los estudios con una mejor calidad metodológica ofrecen peores resultados para glucosamina en términos de reducción del dolor o funcionalidad.

8.- Fuente: British Medical Journal. Tipo de evidencia: meta-análisis reticular. Título: Effects of glucosamine, chondroitin, or placebo in patients with osteoarthritis of hip or knee: network meta-analysis. Año de publicación: 2.010. Conclusión: Compared with placebo, glucosamine, chondroitin, and their combination do not reduce joint pain or have an impact on narrowing of joint space. Comentario: este artículo originó una gran polémica, al solicitar los autores la desfinanciación de estos productos, conclusión que, por sí misma, no se deriva de la investigación.

9.- Fuente: Murcia Salud. Tipo de evidencia: síntesis de la evidencia. Título: En pacientes con artrosis inicial o moderada sintomática ¿es útil el tratamiento con condroprotectores? ¿existe evidencia de que modifica el curso de la enfermedad? Año de publicación: 2.010. Conclusión: En las guías de práctica clínica (GPC) de reciente publicación consultadas, los fármacos glucosamina o condroitín sulfato no están indicados en el manejo de la artrosis en cualquiera de sus fases de evolución. Un reciente meta-análisis sobre el uso de glucosamina y condroitin en osteoartitis, concluye que su eficacia, tanto en el dolor articular como en la progresión radiológica de la enfermedad, es similar a placebo aunque varios trabajos previos mostraban que su administración a largo plazo podía tener un cierto efecto en la evolución del estrechamiento del espacio articular. Respecto a diacereína los resultados son contradictorios.

10.- Fuente: Clinical Knowledge Summaries. Tipo de evidencia: síntesis de la evidencia. Título: Evidence on glucosamine. Año de publicación: 2.012. Conclusión: Evidence to support the efficacy of glucosamine for osteoarthritis is mixed, and any benefits are small. Comentario: los CKS, o guías PRODIGY, están especialmente diseñados para ser utilizados en los centros asistenciales y fomentar la toma de decisiones compartidas entre profesionales sanitarios y pacientes.

 Nuestra conclusión: como puede verse, las conclusiones sobre la seguridad y eficacia de estos productos se han ido tornando más negativas conforme se iban sumando nuevas evidencias a su expediente científico. A día de hoy, a nuestro entender, no creemos que haya una evidencia sólida que respalde la eficacia de estos productos y, aunque algunos estudios le otorgan cierto beneficio en términos de tratamiento del dolor, parece claro que son los estudios de mayor calidad metodológica en los que estos productos obtienen peores resultados.

Para acabar, enlazamos este post con la presentación que hicieron Álvaro Díaz y Pablo Pérez, que comparten en slideshare ya que puede servir para arrojar aún más luz sobre este tema. Y esto es todo por hoy…

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8 comments

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Por desgracia, tener razón no es tener poder, porque como se ha visto en todo este vergonzoso asunto, el poder prescide de razones (aunque atiende a otras cosas).

    Me parece muy triste

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  2. …y de paso habría de replantearse, si ni siquiera el sulfato de glucosaminatiene un respaldo científico apropiado, qué pinta el hidrocloruro de glucosamina en el mercado español, española donde la haya, para variar, que se está “vendiendo” (financiada, como no), como una glucosamina mejorada porque evita ciertos “problemillas” de toxicidad que posiblemente conocen mejor que nosotros…

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  3. ademas, tanto el condroitin como la glucosamina, son de origen animal (cartilago de tiburon, exoesqueleto de crustaceos).¿ quien nos garantiza la seguridad de su origen?.

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