Reflexiones aleatorias sobre Archie Cochrane

CochraneEn los últimos años hemos tenido la fortuna de impartir algunos cursos en los que intentamos difundir las bases de la Medicina Basada en la Evidencia -la nefasta traducción de Evidence Based Medicine– entre los farmacéuticos de atención primaria más jóvenes. En nuestras intervenciones, nos gusta hacer una introducción histórica en las que con desazón comprobamos cómo nombres como Archibald Cochrane, David Sackett o Brian Haynes son totalmente desconocidos para muchos de nuestros compañeros. Ni idea de quiénes son. Nunca han escuchado sus nombres. Sólo los más avispados aciertan a relacionar a Archie Cochrane con la famosa biblioteca de revisiones sistemáticas. Como quiera que los principales destinatarios de este blog son mis compañeros de fatigas y, entre éstos, los neófitos, hoy vamos a dedicar unas líneas a Archibald Cochrane.

Archibald Leman Cochrane nació en 1.909 en Escocia y fue un tipo de profundas creencias y un fuerte carácter, lo que quizás tenga mucho que ver con su agitada biografía. En 1.936 suspendió sus estudios  para participar como voluntario en la Guerra Civil Española, donde se enroló en las fuerzas republicanas como auxiliar médico en las Brigadas Internacionales. A su regreso se graduó en el University College Hospital de Londres, ciudad donde inició su andadura profesional como médico. Su carrera se vio interrumpida por la II Guerra Mundial. Fue hecho prisionero en el frente de Creta el año 1941 y no fue liberado hasta el final de la contienda. Los años de médico en la guerra y sus experiencias en los distintos campos de concentración en los que estuvo recluido lo marcaron profundamente.

La obra por la que es más conocido, se titula Effectiveness and Efficiency: Random Reflections on Health Services y fue publicada en 1.972. En este libro, Cochrane ya solicitaba la existencia de un registro internacional de ensayos clínicos y de criterios de calidad explícitos para evaluar los trabajos de investigación. La efectividad (que el tratamiento funcione) y la eficiencia (el uso óptimo de los recursos) debían ser, según Cochrane, los pilares fundamentales sobre los que el National Health System (al que llegó a describir como el hijo favorito que apunta maneras de delincuente) debía asentarse. A éstos añadió un tercero: la igualdad de provisión de servicios sanitarios con independencia del grupo socioeconómico al que pertenezcan los usuarios (lo que hoy denominamos equidad). Según nuestro protagonista, debido a que los recursos son –y siempre serán- limitados, deben utilizarse para aplicar de forma equitativa las prácticas sanitarias que han demostrado, en evaluaciones diseñadas de forma apropiada, que son efectivas. En particular, puso el acento en la importancia de utilizar la evidencia –las pruebas- proporcionadas por los ensayos clínicos aleatorios, ya que son más fiable que la proveniente de otras fuentes.

Las propuestas de Archie Cochrane tuvieron una gran aceptación y están en la base del movimiento que ha cambiado –para siempre- la forma de aprender, enseñar y practicar la Medicina. Como prueba de lo anterior, citamos literalmente lo que escribió en 1.979 y que no queremos traducir para no perder la intensidad de su reflexión: It is surely a great criticism of our profession that we have not organised a critical summary, by specialty or subspecialty, adapted periodically, of all relevant randomised controlled trials. En 1.987, un año antes de su fallecimiento manifestó, en relación a una revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorios sobre la atención durante el embarazo y el parto, que era la piedra angular en la evaluación de la práctica clínica y sugirió que otras especialidades debían copiar la metodología utilizada.

El estímulo de su obra y el apoyo de otros permitió que se abriera el primer Centro Cochrane en Oxford en 1.992 y que se fundara The Cochrane Collaboration, en 1.993. Archibald Cochrane falleció en 1.988 no sin antes sentar las bases para la moderna evaluación de tecnologías sanitarias. En su honor, la Colaboración Cochrane lleva su nombre. Y en su honor, estas líneas para que los que no habían aprendido a escribir, cuando este adelantado a su tiempo ya había muerto, sepan por qué es tan importante este epidemiólogo escocés, que ya de estudiante paseaba una pancarta casera por Londres con la leyenda All effective treatments must be free.

6 comments

  1. Para Archie Cochrane, la Medicina es y, así, hasta el final de los tiempos, Arte y Ciencia. Humanismo y Cientificismo. Experiencia y Escepticismo, súmele el criticismo racional. Bondad y Sabiduría…

    Esa consigna “All effective treatments must be free” es la evidencia de Solidaridad, es UBUNTU, es “Amar al prójimo como a sí mismo”…

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  2. Un valido reconocimiento al trabajo y al ideal de forjar la aplicación de la medicina de la mejor manera siendo esta factible obviamente basada en evidencia lo que traduciría en su visión como epidemiologo una mejor respuesta a resolver en problema de salud de la mejor manera.

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