
A principios de año, cuando comencé a trastear con la IA decidí aprovechar el contenido del Manual de puntos críticos para la revisión del tratamiento farmacológico en pacientes polimedicados (el manualillo) para generar, en la órbita de Chat GPT, un GPT propio que automatizara la tarea. No me extiendo porque tienes toda la información en este post.
Ante la negativa de OpenAI a permitir su publicación en la tienda de GPT porque infringe sus políticas de uso, decidí divulgarlo a través de redes sociales y el blog. Así, el GPT de revisión de tratamientos fue saltando de un ordenador a otro y de un teléfono a otro hasta sumar más de mil accesos (desconozco cuántos porque el recuento se detiene aquí).
En agosto, aprovechando la aparición de Chat GPT 5 y los comentarios de Pablo Vázquez (gracias infinitas, Pablo) para mejorar su rendimiento decidí actualizar el revisor y, ante mi sorpresa, OpenAI decidió darle un nuevo hachazo e impedir su compartición a través del enlace. Dicho de otra forma: el GPT puedo usarlo yo -en la intimidad- pero nadie más.
Ante esta situación, dupliqué el GPT para «hacer pruebas» y todas fueron infructuosas. La semana pasada (ojo) le pedí ayuda al propio Chat GPT y le pedí que me diera alternativas para saltarme la censura del propio programa. Torres más altas han caído. Después de algunos cambios en el prompt para no herir la sensibilidad de los revisores de OpenAI creí -por un instante- haberme llevado el gato al agua. Pobre iluso. Pruebas posteriores me han demostrado que, hasta la fecha, todos los intentos por salvar esta bola de set han sido inútiles.
Sigo trabajando en dos líneas: readaptar el prompt para -sin liquidar la esencia del GPT– saltarme un muro tan difícil de escalar (de nada han servido las múltiples reclamaciones: discutes con una máquina) y llevarme los bártulos a otra herramienta. Gemini es, de momento, la elegida para compartir lo que ellos llaman una gema (gem). Pero mis (limitados) conocimientos informáticos han sido -hasta ahora- insuficientes para hacer pública la gema (que, por otra parte, funciona correctamente).
Como ves, la vida de creador de contenidos y divulgador no es tan fácil como la pintan algunos en Instagram o Tik-Tok. Sin un Lamborghini al que subirme y lidiando con la inflexibilidad y falta de cintura de las grandes corporaciones, la cuesta arriba se hace interminable. Mientras soluciono el problema (no he perdido la esperanza) te voy a dejar aquí un documento para que crees en Chat GPT tu propio GPT revisor (requiere cuenta de pago). Es muy fácil, sigue las instrucciones del documento que te adjunto y podrás continuar utilizándolo. Al menos, inténtalo. Te llevará 5′ porque es -básicamente- un copia/pega en el muro de tu aplicación.
Gracias a todos los que se han interesado por la situación del GPT. A los que se han implicado aportando soluciones y, en definitiva, a todos los que lo habéis utilizado hasta ahora. No me cabe la menor de las dudas de que si no esta que creé en su día, en algún momento dispondremos de herramientas de IA que optimicen la productividad y la eficacia de los profesionales sanitarios que revisan tratamientos. En particular, los farmacéuticos clínicos. Hasta entonces, lidiaremos con las ventajas e inconvenientes de ser early adopters. Prohibido rendirse.
Dicen que fue Albert Einstein quien dijo aquello de que La creatividad es la inteligencia divirtiéndose. Sin más, diviértete.
Muchísimas gracias Carlos por compartirlo, por el esfuerzo y generosidad y por estar siempre ahí, luchando
Gracias Carlos, ya echabámos de menos el revisor. Es muy útil!
Una duda, Carlos. He usado tu GPT y dejé de tener acceso. He visto que has compartido las instrucciones, pero veo también que de nuevo hay acceso al GPT. Se trata del mismo? He visto que es una versión como de aprendizaje y no se si eso forma parte de tu estrategia para poder compartirlo. Por favor, aclárame este punto para saber si elaboro uno con tus instrucciones o si el disponible es el adecuado. Gracias
El GPT ha pasado por varias vicisitudes debido a la censura (llámalo X) de OpenAI. Pero bueno, como dicen los americanos «mi casa, mi castillo». Los chicos de Sam Altman ponen las normas y los demás, las acatamos o nos vamos con la música a otra parte.
Fruto de esa situación, para reflotar el GPT tuve que modificar el «prompt» y eliminare ciertas «palabras clave» (paciente, revisar, revisión…) que, mediante ensayo y error advertí que «no eran toleradas». El GPT actual funciona exactamente igual que el original, pero ahora el tono es más «almibarado» y todo lo que hace se refiere a un entorno de teórico y de aprendizaje: todo es supuestamente ficticio. Nada es real, ni referido a un paciente concreto.
En fin, insisto en que son sus normas y, de momento, es la única forma que he encontrado de publicarlo y que esté accesible para todos. Yo lo llevo usando semanas y te puedo asegurar que realiza su cometido correctamente, teniendo en cuenta que es un modelo muy básico y fácilmente mejorable.
Un saludo y gracias por tu interés.
CARLOS
Muchas gracias!!! Me parece muy bueno.