Tres lecturas -o más- interesantes

Hoy íbamos a dedicar nuestro post al estudio publicado en PLoS Medicine titulado Information from Pharmaceutical Companies and the Quality and Cost of Physicians’ Prescribing: A Systematic Review, revisión sistemática en cuya cocina está el incombustible Peter Mansfield, que ha tenido como objetivo examinar la relación entre la exposición a la información de la industria farmacéutica en la calidad, cantidad y costes de la prescripción de los médicos, pero @rubenroa ha hecho un magnífico resumen en su blog, cuya lectura recomendamos, de un estudio que puede ayudarnos a disuadir a aquellos compañeros (médicos o no) que se creen inmunes a las consecuencias de estar expuestos al fuego amigo de la industria. Y un dato que da que pensar: en 2.004, la big pharma invirtió en promoción sólo en EE. UU. 57,5 millardos de dólares. Para aquéllos que no tenéis hijos en la E.S.O. un millardo son mil millones, lo que da idea de las montañas de dinero puede llegar a mover la promoción en todo el mundo.

Otro artículo que no queremos dejar pasar se ha publicado en Avances en Diabetología con el título Recomendaciones en 2010 de la Sociedad Española de Diabetes sobre la medición de la glucemia capilar en personas con diabetes. Todos los años gastamos en España auténticas fortunas en tiras reactivas y esto ha motivado diversas iniciativas que han encontrado una enorme contestación entre los pacientes. Es fácil hacer demagogia con un tema como éste, a medio camino entre la decisión del clínico, sobre un método diagnóstico y la decisión del paciente, sobre el autocontrol de su enfermedad. En cualquier caso, es de agradecer que se haya puesto en circulación un documento que, si bien desde una perspectiva evidencial es un simple consenso de expertos, tiene como objetivo racionalizar un recurso tan útil cuando se utiliza de forma adecuada y tan inútil, cuando no. Y de nuevo un dato: en los pacientes tratados con antidiabéticos distintos a insulina, con buen control glucémico (queremos creer que la inmensa mayoría) la recomendación es… 0 (cero, zero) controles.

Hace unos días se publicó en The New England Journal of Medicine un estudio cuyo título Clopidogrel with or without Omeprazole in Coronary Artery Disease posiblemente no te diga mucho y que, curiosamente ha pasado -que sepamos- desapercibido en la blogosfera hispanoparlante. Si decimos estudio COGENT, posiblemente te suene más. De dicho estudio, nuestro compañero Roberto Izquierdo hizo un magnífico resumen en Hemos leído, de lectura tan recomendable como los comentarios de sus ilustres lectores, cuando fue presentado en el congreso del American College of Cardiology. Ahora que se ha publicado completo, junto con un suplemento con detalles metodológicos, creemos que lo comentado en su día es perfectamente válido: este es un estudio truncado por los problemas financieros de sus promotores en el que el seguimiento inicialmente previsto  (2 años) quedó reducido a una mediana de 110 días en la rama de tratamiento activo y de 108 en la rama tratada con placebo. Los autores concluyen que el uso conjunto de un IBP y clopidogrel redujo la tasa de hemorragias gastrointestinales sin que se observara interacción alguna que redundara en diferencias clínicamente relevantes en términos de episodios cardiovasculares, tesis a la que se abonan los cardiólogos a éste lado del Atlántico  y los internistas del otro. En otro orden de cosas, no hemos visto ningún análisis que le ponga números al problema metodológico creado por la interrupción prematura del estudio,  que afectaría a su potencia estadística. Y no podemos pasar por alto el hecho de que en el estudio se utilizó una asociación clopidogrel/omeprazol, no disponible en nuestras farmacias. En definitiva, el COGENT, por esperado, no disipa las dudas que hay planteadas. Máxime cuando siguen publicándose nuevos estudios cuyos autores hablan de una posible interacción farmacodinámica que sería dosis-dependiente. Toca esperar a que nuevas evidencias despejen tanta incertidumbre y mientras tanto, recomendamos prudencia para evitar el uso concomitante de estos dos fármacos en pacientes en los que no sea estrictamente necesario.

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4 comments

  1. He descubierto casi por casualidad esta pagina durante una guardia tranquila y reconozco que me has dejado perplejo. Me parece que eres un raton de biblioteca con frescura suficiente para hacer comentarios a veces entretenidos y otros muy incisivos, todos interesantes.
    Enhorabuena

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