
El aumento de la esperanza de vida, junto a la disminución de la natalidad ha hecho que, en los países desarrollados, la población envejezca de forma irremediable. Las personas con más de 65 años son actualmente los principales consumidores de medicamentos, lo que lleva aparejado problemas de infrautilización de determinados medicamentos (antiagregantes tras un IAM, IECA en ICC…) sobreutilización de otros (por ejemplo, medicamentos de baja utilidad terapéutica) y uso de medicación inapropiada para estos pacientes, cuyas características afectan a las propiedades farmacocinéticas y farmacodinámicas de los fármacos. A este interesante tema, que enlaza directamente con el contenido del 14 Congreso Nacional de la SEFAP, Infac dedica su último número que, bajo el título Medicación en el anciano da unas prácticas pautas para abordar la mejora del uso racional de los medicamentos en estos pacientes. Recomendamos a todos su atenta lectura ;)
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