Las 10 cosas que aprendimos con NERDS en 2024

Ahora que el año acaba y también lo hace la primera temporada de NERDS, con sus 16 (en realidad, 17) números publicados en los últimos 4 meses de 2024, hemos seleccionado las 10 cosas que, juntos, hemos aprendido cada domingo. Es un ultracentrifugado del ultracentrifugado por lo que hay decenas de contenidos reseñables que se han quedado -inevitablemente- fuera. Había que elegir y, entre las más de 200 entradas compartidas, queremos destacar las siguientes:

1.- Las cosas que no sabemos que no sabemos La polarización que sufrimos a diario tiene -a nuestro juicio- dos desencadenantes claros: uno, los dichosos algoritmos, que están programados para destacar lo que nos hiere, cabrea, indigna y, en definitiva, nos separa. No para acercarnos a la verdad de las cosas. La otra es nuestra fatuidad, vacuidad y, en definitiva, nuestro pobre egocentrismo. Tan seguros estamos de nuestras opiniones, tan atrincherados en nuestras posiciones, que no tenemos en cuenta todo aquello que ni siquiera imaginamos que no sabemos. A lo peor, no lo sabemos todo. A lo mejor, el otro tiene razón.

2.- Esos pacientes que no quieren tomar sus medicinas Malditos sean una y mil veces. Después de los recursos dedicados al diagnóstico y la formación necesaria para hacer una selección adecuada del fármaco que mejor se ajusta a sus necesidades, estos desagradecidos nos lo pagan no tomándose el medicamento que con tanto empeño les recomendamos. Pero, un momento ¿Así de fácil? No, no tan rápido: a veces, el paciente (con o sin justificación) no confía en nuestro criterio. A veces, sufre efectos indeseables. Otras, tiene dudas (razonables o no) que no hemos resuelto. Otras más, el comprimido es tan grande que no hay quien se lo trague. Y así, hasta el infinito. La atención sanitaria no termina con la prescripción. Y es cosa de todos, no solo del prescriptor.

3.- Sálvate a ti mismo Nos quejamos amargamente de todas las personas que acuden a urgencias por dolencias (aparentemente) banales que no vamos a repetir aquí porque te las sabes de memoria. Un uso indebido de los recursos, pensarás. Es posible. Pero también una manifestación más de nuestro analfabetismo sanitario. Nos enseñaron a hacer raíces cúbicas, pero no a cuidar lo más preciado que tenemos: nuestra salud. Un área de mejora -como Sociedad- que no acabamos de abordar como se merece y sigue pendiente, una generación más. Y un motivo más para confiar ciegamente en que otro hará el trabajo por mí, aunque eso no ocurrirá nunca. Sálvate a ti mismo.

4.- El contrato de Ulises, ese gran aliado Ahora que estamos en temporada de buenos propósitos, esta herramienta puede servirnos para no dejarnos arrastrar por las tentaciones que, a menudo, arruinan los resultados pasados unos meses (o unas semanas). Pacta con el diablo (con ese que llevas dentro) tus objetivos para 2025 y cumple a rajatabla. Al menos, inténtalo. Y no responsabilices a los demás, al cambio climático, la (mala) suerte o al cha cha cha, si los resultados no son los esperados.

5.- El efecto cobra o la perversión de los incentivos Oímos la palabra incentivo y (casi) siempre pensamos en dinero. Es lo que hemos aprendido en el trabajo. También hemos aprendido lo fácil que es, a veces, pervertirlos y cómo -al salirnos con la nuestra- los resultados pueden ir en la dirección opuesta a los objetivos. El efecto cobra es una llamada de atención para todos y la manifestación más palpable de lo desastrosos que son unos incentivos mal diseñados. También es un recordatorio de que para incentivos, nada como los intrínsecos. Esos que nos empujan a hacer lo que creemos correcto sin que nadie nos lo pida.

6.- La IA vino para quedarse No recuerdo quién dijo aquello de que el pez rápido se come al pez lento. En esto de la inteligencia artificial, estamos comenzando y 2025 puede convertirse en el año de su consagración. En NERDS hemos hecho algunos pinitos y divulgado unas cuantas herramientas que, sin duda (o con ella) se irán asentando en nuestras vidas. Quizás todo cambie para que todo siga igual. Pero, en cualquier caso, te recomenamos que saltes al tren antes de que coja más velocidad.

7.- La atención es el precio a pagar La información nos satura y su abundancia genera escasez de lo que consume: nuestra atención. Esto parece evidente, pero pasamos horas al día enganchados a contenidos que poco (o nada) nos aportan, olvidando aquello de que lo que no forma, deforma. Por eso ha habido un resurgir de los organismos filtradores. Como los mejillones. O como los autores que han reflotado el mundo de las newsletters y los blogs.

8.- Estamos sesgados aunque no lo sepamos Y lo que es peor, somos víctimas de nuestros sesgos, aunque lo sepamos. Unes este punto al primero de esta lista y que la humildad intelectual se abra camino en nuestra forma de pensar y actuar cae por sus propio peso. Pero no temas: el efecto se pasa rápidamente y nuestro insoportable egocentrismo nos devuelve a las andadas. Ser conscientes de nuestras limitaciones, al menos, nos da una oportunidad.

9.- Ciencia para nerds Hemos seleccionado para ti 5 artículos cada semana y eso hace un total de 85 publicaciones hasta la fecha. No, no vamos a destacar ninguna porque, vueltas a leer, significaría hacer de menos a las demás. Y todas aportan su granito de arena para mantenernos al día en mitad de la vorágine informativa.

10.- A quién seguir Internet tiene su lado oscuro, qué duda cabe. La cara más brillante la representa la posibilidad de llegar a decenas de perfiles interesantes y beber directamente de las fuentes que marcan el camino. Personas, instituciones, publicaciones y un sin fin de libros (recomendados directa o indirectamente) han pasado por las páginas de NERDS cada semana como ejemplo de que, a pesar de lo que nos hace creer el algoritmo, ahí fuera hay más sol que nubes. Aunque a veces, no luzca en semanas.

Colofón ¿Y nosotros, qué hemos aprendido estos 4 meses? Tanto que no cabe en unas cuantas líneas. Después de meses de dudas hemos recordado aquello de que solo nos arrepentimos de lo que no hacemos. Además, NERDS ha actualizado y mejorado nuestro esquema de trabajo permitiéndonos crear un entorno de aprendizaje de gran agilidad y eficacia. Por supuesto que se nos escapa contenido a raudales: renegamos del triple todo (llegar a todos los contenidos, de todos los ámbitos, durante todo el tiempo). Entre otras cosas, porque es imposible. Hecha esta (evidente) salvedad, hay una pequeña comunidad de curiosos compulsivos que se abre camino. Espero que se consolide el año que viene, en el que juntos, seguiremos aprendiendo.

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