Estudios de utilización de medicamentos

Apuntes metodológicos sobre los estudios observacionales

photography-light-shadow03.jpgEchando la vista atrás, hemos observado cómo cada vez es más frecuente que nos hagamos eco en Twitter de estudios observacionales. Por eso hemos decidido hacer una chuleta breve sobre este tipo de estudios, sus implicaciones, interés, limitaciones y forma de evaluarlos. Así que sin más dilación, respondemos a la primera pregunta ¿qué demonios es un estudio observacional? Y ésta es la respuesta… (más…)

En la caja de herramientas (y II): variables subrogadas

Comenzamos la semana completando esta miniserie metodológica con el comentario al artículo Inconsistent reporting of surrogate outcomes in randomised clinical trials: cohort study, publicado hace unos días en la sección Research de la web del British Medical Journal y cuyo objetivo ha sido evaluar si los autores de ensayos clínicos aleatorizados tienen en cuenta el hecho de que utilizan variables de resultado subrogadas y discuten en las publicaciones su validez. Como en este blog mimamos a nuestros compañeros más jóvenes y, por tanto, teóricamente menos duchos en los entresijos metodológicos, aprovecharemos esta lectura para fijar algunos conceptos y aliviar, de paso, nuestras propias carencias. Empezaremos utilizando la fórmula de la FDA paral definir las variables subrogadas (infame traducción del término surrogate outcomes pero que bien podría sustituirse por variables de resultado intermedias o sucedáneas) como parámetros de laboratorio o señales fisicas utilizadas como un sustituto de una variable de resultado clínica que mide directamente cómo funciona, vive o siente el paciente. Pero sigamos con nuestro estudio… (más…)

En la caja de herramientas (I)

Dicen los que saben de esto, que la Medicina Basada en la Evidencia consta de cuatro etapas clave. A saber: 1.- Formulación de una pregunta clara y concisa a partir de un determinado problema clínico; 2.- Búsqueda en la literatura biomédica de artículos relevantes y apropiados para dar respuesta a nuestra pregunta; 3.- Evaluación crítica de la validez y utilidad de las evidencias encontradas y 4.-Aplicación de los resultados a la práctica clínica, teniendo en cuenta el contexto y las preferencias del paciente. No sabemos cuál de las 4 etapas se nos atraganta más: para formular la pregunta, tenemos el método PICO. La búsqueda, si no estamos muy seguros de cómo hacerla, mejor dejarla en manos de los expertos. Si no tenemos uno a mano, podemos recurrir al viejo truco de copiar y pegar: una guía de práctica clínica de calidad o una buena revisión sistemática nos sacarán la mayoría de las veces del trance. Esto entronca con el tercer paso: la evaluación de la calidad de las evidencias, para lo cual nos hará falta utilizar diversas herramientas, en función del tipo de estudios que tengamos entre manos. Y todo esto, al final, para aplicar lo que hemos aprendido en este proceso de aprendizaje continuo, a nuestros pacientes. Paso final que a veces, olvidamos dar. Sólo así se explica que, por ejemplo, simvastatina haya sido desplazada por atorvastatina. Y ésta a su vez -ahora que disponemos de genéricos- esté siendo barrida por rosuvastatina. ¿Qué pasará si finalmente se comercializa pitavastatina en España el año que viene? Se aceptan apuestas…

Hablando de metodología, esta semana ha sido pródiga en artículos que podríamos calificar de metodológicos. Si, ya sabemos: aún hace calor, su contenido suele ser tedioso, árido y encima, en algunos casos, hacen que nos devanemos los sesos. Pero, proporcionan herramientas que son fundamentales para entender los entresijos de muchos estudios. Sin más preámbulos, vamos a echar un vistazo a los artículos a los que, hace más de trescientas palabras, nos estamos refiriendo. Són estos:

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(NPS) Con la ansiedad como excusa

ANSIEDAD_3Hoy vamos a comentar el último número del NPSNews, la publicación insignia del National Prescribing Service que, con el título Which treatment for what anxiety disorder? se ocupa del espinoso asunto de los trastornos de ansiedad. Según nos cuentan sus autores, 1 de cada 5 personas atendidas en atención primaria sufrirán los síntomas de un trastorno de ansiedad a lo largo de su vida. El abordaje psicoterapéutico es, en la mayoría de los casos, el más adecuado para controlar los síntomas y mejorar la funcionalidad del paciente. Y si esta estrategia no es suficiente y es necesario añadir un fármaco, los antidepresivos son la mejor opción. La terapia cognitivo-conductual y los antidepresivos tienen una efectividad similar en el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias sociales. Pocos estudios han comparado directamente los dos tratamientos (solos o combinados) y no se conoce la eficacia comparada a largo plazo. Sí se sabe que la respuesta a placebo es, en cualquier caso, importante y que en relación al tratamiento farmacológico, los antidepresivos son más efectivos que las benzodiacepinas en el tratamiento de la angustia ligada al trastorno de ansiedad generalizada, sin producir tolerancia ni dependencia. En relación a las fobia social, varios ensayos de corta duración (12-24 semanas) han demostrado que fármacos como escitalopram, fluvoxamina, paroxetina, sertralina y venlafaxina tienen una eficacia similar aunque diferente perfil de efectos adversos. En cuanto a la selección de fármacos, los autores nos resumen en el siguiente cuadro sus recomendaciones:

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¿Y las benzodiacepinas? En general, las benzodiacepinas deben reservarse para utilizarlas en tratamientos cortos, en personas que no hayan respondido al menos a dos tratamientos (por ejemplo, psicoterapia y antidepresivos). Esto es debido a que, como es de dominio público, producen dependencia -particularmente problemática en personas con antecedentes de alcoholismo o abuso de otras sustancias- y síndrome de deprivación, todo lo cual hace que hasta un tercio de las personas que las toman tengan grandes dificultades para dejar el tratamiento.

Como decíamos en el título, hoy vamos a utilizar la ansiedad como una excusa para poner sobre la mesa varios documentos importantes sobre el tratamiento de los distintos trastornos descritos: (más…)