Mes: marzo 2016

(CDC) Actualizada la guía de prescripción de opioides en dolor crónico no oncológico

maxresdefaultTras el paréntesis semanasantero, retomamos la actividad del blog reseñando algunas de las muchas publicaciones que quedan, por su indudable interés, atrapadas en los filtros de nuestro particular PLE. Así, queremos dejar constancia de la actualización de la guía de práctica clínica de insuficiencia cardíaca del Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN) en la que betabloqueantes (bisoprolol, carvedilol o nevibolol) e IECA (con los ARA-II como alternativa) son la base de un tratamiento en el que antagonistas de los receptores de aldosterona (espironolactona, eplerenona, canreonato) y otros medicamentos como ivabradina y la asociación sacubitrilo/valsartán (aún no comercializada en España) tienen un importante papel en determinados grupos de pacientes.

De gran interés es también la revisión publicada en el CMAJ titulada Prescribing exercise interventions for patients with chronic conditions que discute la prescripción de ejercicio físico en pacientes con artrosis de rodilla y cadera, lumbalgia, ICC, coronariopatías, EPOC, síndrome de fatiga, DM2 y en la prevención de caídas, patologías todas ellas en las que la prescripción no farmacológica va ganando terreno y concretándose en recomendaciones específicas.

Y no digamos los principios de la prescripción en ancianos que llegó a nuestro tweetline a través de la cuenta de Cecilia Calvo, uno de nuestros referentes en información farmacoterapéutica.

Todos los artículos anteriores hubieran sido dignísimos protagonistas de un post en Sala de lectura pero, por su trascendencia, hemos decidido centrarnos en la actualización de la guía de prescripción de opioides en dolor crónico elaborada por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) documento de gran extensión y al que dedicamos una entrada hace ahora 3 años. Para hacer más accesibles sus mensajes clave nos vamos a valer de la página de recursos que la acompaña con herramientas de gran utilidad para pacientes y clínicos (ojo a la calculadora de dosis). En definitiva, dichos mensajes son éstos… (más…)

Vacuna de la meningitis B: decisiones basadas en evidencias, no en emociones

CapturaHoy vamos a pisar el resbaladizo terreno del mundo vacunal, un mundo de opiniones enfrentadas y discusiones bizantinas en las que la pasión, a veces, sobrepasa con mucho los dictados de la razón. Para ello, hemos elegido un artículo de The Pharmaceutical Journal (órgano de expresión de la Royal Pharmaceutical Society) en el que su autor hace una reflexión sobre el debate que la vacuna Bexsero® indicada en la meningitis Bha suscitado en el Reino Unido, cuyo sistema sanitario es -por ahora- el único del mundo que ha incluido este fármaco en el calendario vacunal infantil. Un debate apasionado, en el que deberían preponderar las pruebas y la perspectiva social y donde, en ocasiones, el miedo, los intereses espurios y la falta de liderazgo de las autoridades sanitarias conforman un caldo de cultivo que da lugar a situaciones, cuando menos, rocambolescas.

Pero vayamos al artículo que Mercè Monfar ha traducido para nosotros. Dice así…

“En un tiempo en que el NHS está sometido a una tremenda presión presupuestaria, a menudo se puede producir una polarización de las opiniones acerca de las decisiones en materia de salud, entre ellas las concernientes a qué medicinas y tratamientos se financian. (más…)

Eficacia de los medicamentos o el dedo que tapa la luna

12DHay un estudio que posiblemente haya pasado desapercibido al gran público, pero del que queremos dejar constancia en Sala de lectura. Se trata de la penúltima producción de la factoría Ioannidis, ese Steve Jobs de la Medicina, a quien se le ha ocurrido evaluar las diferencias en la estimación del efecto sobre la mortalidad entre los estudios observacionales realizados con registros sanitarios rutinarios (por ejemplo, los existentes en las historias clínicas) y la subsiguiente evidencia de los ensayos clínicos controlados sobre la misma cuestión. Otra genialidad de este agudísimo autor, cuya conclusión es diáfana: los estudios observacionales así realizados pueden darnos respuestas diferentes a los ensayos clínicos y pueden sobreestimar de forma notable los efectos del tratamiento. Por ello hay que ser cautos para no hacer recomendaciones erróneas que afecten a la toma de decisiones de los clínicos y, añadimos nosotros, no dejarnos llevar por el entusiasmo observacional de los últimos años, las prisas o los intereses, a la hora de modificar las recomendaciones. La evidencia tiene su tiempo de cocción y hay que respetarlo… (más…)