(PLoS Med) Riesgo de diabetes a largo plazo asociado a la obesidad total y localizada

Hoy vamos a hacer una entrada diferente. Para empezar, recomendaremos la lectura de este blog. En su última entrada se comentan, otra vez, las dudas expresadas por algunos prescriptores sobre la seguridad y eficacia de los genéricos. Dudas basadas en impresiones, creencias, expectativas… quizás miedos o desinformación. Pero no en datos ni en evidencias científicas. De hecho, si esa evidencia existiera, llenaría las revistas -ya se encargarían de ello los patrocinadores- y colapsaría los juzgados. Pero, que sepamos, nada de eso ocurre.

En otro orden de cosas, pasan los años y la evidencia -esta vez sí- es tozuda: tras implantar un stent, prolongar la doble antiagregación con clopidogrel y ácido acetilsalicílico más de 6 meses no beneficia, en términos clínicos, al paciente. Y lo somete a un riesgo que, visto lo visto, no está justificado. De los costes añadidos, no hablamos.

Llega el calor. La calor. Los gimnasios -curiosamente- están hasta los topes de cuerpos que dejan entrever los excesos de las navidades. Pero no de las pasadas. Si no de las que llevamos este siglo… El caso es que nos puede el aspecto estético. Somos así de vanidosos. Pero el sobrepeso y en última instancia, la obesidad, son sólidos factores de riesgo de la primera causa de mortalidad en España. En Vitónica, con su habitual matraca salubrista nos recuerdan que es precisamente ahora cuando podemos poner los cimientos de unos hábitos de vida saludables, que deberemos mantener durante toda la vida, no hasta que guardemos las toallas y demás ropa de baño. En relación al exceso de peso y la Salud, se ha publicado en PLoS Medicine un interesante estudio del cual hemos traducido y adaptado el resumen que hace el director. Ojo a sus conclusiones. Si eres mujer, te conviene conocerlas…

Antecedentes: en todo el mundo existen más de 350 millones de diabéticos y esta cifra sigue aumentando con rapidez. La DM2 puede controlarse con dieta y ejercicio y fármacos secretagogos o que aumentan la sensibilidad a la insulina. Las complicaciones a largo plazo de esta enfermedad incluyen un aumento de riesgo de cardiopatías y ACV, reduciendo la esperanza de vida unos 10 años en comparación con la población que no la padece.

¿Por qué se ha hecho este estudio? Un IMC elevado es un fuerte predictor de DM2. Aunque el riesgo de diabetes es mayor en los obesos (IMC >30 kg/m2) muchas personas que desarrollan la enfermedad padecen sobrepeso  (IMC: 25–30 kg/m2). Una dieta sana y el ejercicio físico reducen de forma significativa la incidencia de DM en los individuos de alto riesgo. No obstante, es difícil y caro promocionar unos hábitos de vida adecuados entre todas las personas obesas o con sobrepeso. El perímetro abdominal (PA) es una medida de la distribución de la grasa corporal que permite cuantificar el riesgo de diabetes entre personas con diferentes IMC. Así mismo, predice la aparición de la enfermedad.

En este estudio observacional de cohortes, los investigadores utilizaron los datos del estudio InterAct para estimar el riesgo de sufrir DM2 a largo plazo asociado al IMC y el perímetro abdominal.

¿Cuáles fueron los resultados? se estimó la asociación del IMC y el PA con el riesgo de DM2 a partir de los valores basales de peso, talla y PA en 12.403 personas que desarrollaron la enfermedad y una subcohorte del 16.154 participantes del estudio EPIC. Ambos factores de riesgo se asociaron de forma independiente con el riesgo de sufrir DM2, aunque el PA se mostró como un factor de riego más potente en mujeres que en varones. Los varones obesos (IMC >35 kg/m2) y un PA >102 cm tenían una probabilidad 22 veces mayor de ser diabéticos que los que tenían un peso normal (IMC: 18.5–22.4 kg/my PA <94 cm). Por su parte las mujeres obesas con un PA >88 cm tenían un riesgo de 31,8 veces superior sufrir una diabetes que aquéllas que tenían un peso normal y un PA <80 cm.

Es importante destacar que entre las personas con sobrepeso, el PA identificó un subgrupo de personas (aquéllas con mayor PA) en el que la incidencia acumulada a 10 años de DM2 fue similar a la de los obesos.

¿Qué implicaciones tiene este estudio? Los resultados indican que entre la población del estudio, el PA se asocia de forma sólida e independiente a la DM2, particularmente entre las mujeres. La medida del PA en las personas con sobrepeso (1/3 de la población adulta de los EE UU o el Reino Unido) puede constituir una estrategia efectiva para la prevención de la DM ya que permitiría identificar al subgrupo poblacional que se podría beneficiar de una promoción individualizada de hábitos de vida saludables.

Comentario: como vemos, la medida del IMC debe complementarse con la talla del pantalón. Perímetros abdominales superiores a 102 cm en ellos (≈talla 48 de pantalón) y 80 cm en ellas (≈talla 44) disparan los riesgos. Si tienes dudas, coge el metro de sastre y sal de la zona de incertidumbre. Como siempre, aún a riesgo de ser tildados de talibanes de la Salud Pública, te recomendamos que te cuides. Posiblemente no vivas más. Pero indudablemente, vivirás mejor. Y acabamos con un poco de humor. Nada mejor que reírnos un poco de nosotros mismos. En este genial monólogo sobre las calamidades que sufre alguien que empieza a hacer deporte, Leo Harlem nos pone frente al espejo de nuestras contradicciones y flaquezas. No sabemos si te identificarás con el protagonista. Lo que sí sabemos es que no podrás contener la carcajada. Y eso, también es cardiosaludable…

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