(Arch Intern Med) Conflicto de intereses y guías de práctica clínica ¿progresa adecuadamente?

Semana muy ajetreada, con parada y fonda en Barcelona, donde fuimos invitados por la Fundació Institut Català de Farmacología para dar unas pinceladas sobre nuestra experiencia en Internet (El Rincón de Sísifo cumple en mayo 10 añitos) los cambios acontencidos en la Red de redes en este tiempo y las características de la Web 2.0. La tarde fue intensa, con un coloquio muy animado y un público con ganas de profundizar en unas herramientas que, a buen seguro, sabrán integrar en su quehacer diario para, como dijo Roser Llop, reinventarse y -añadimos nosotros- seguir avanzando. Desde estas líneas, nuestra más sincero agradecimiento a Roser, Joan Ramón y a Eduard por su hospitalidad y a todos los que hicieron posible este encuentro, que tuvo su origen en el ya lejano I Congreso de la Blogosfera. La presentación y el material utilizado -parte del cual fue cedido por Miguel Ángel Máñez, a quien agradecemos la facilidad con la que conjuga el verbo compartir– está a vuestra disposición aquí.

El artículo de hoy se titula Conflicts of interest in cardiovascular clinical practic guidelines y, publicado en Archives of Internal Medicine ha tenido como objetivo describir el alcance del conflicto de intereses en la elaboración de las guías de práctica clínica de enfermedades cardiovasculares. Interesantísimo artículo, que hemos elegido por tres motivos…

En este estudio, los autores se han atrevido con 17 guías -publicadas nada más y nada menos que por el American College of Cardiology/American Heart Association- catalogando el posible conflicto de intereses de los participantes en su elaboración, en función del vínculo exitente con la empresa farmacéutica de turno (receptores de becas de investigación, conferenciantes, accionistas…). El 56% de los 498 profesionales incluidos en el análisis tuvieron conflicto de intereses, siendo destacable que no todas las guías estuvieron igual de contaminadas, ni todos los laboratorios actuaron de la misma forma (ver tabla 4). En sus conclusiones, los autores prefieren ver el vaso medio lleno: aunque el conflicto de intereses tiene una alta prevalencia, existe un porcentaje importante de individuos que conforman un interesante sustrato de autores y revisores de guías libres -en principio- de este incómodo pecado original.

Por otra parte, el estudio está comentado por un editorial titulado Can we trust cardiovascular practice guidelines? firmado por un tal Nissen, al que recordarás porque con su famoso meta-análisis, fue el primero en poner en la picota a rosiglitazona. Además de hacer un magnífico resumen del estudio, Nissen nos da algunas claves importantes: los coordinadores de las guías (los primeros firmantes) son los más afectados por el conflicto de intereses. Por otra parte, nos recuerda que no podemos pasar por alto que el nivel de evidencia C representa a la opinión de experto (que suponen casi la mitad de las recomendaciones en las guías sobre enfermedades cardiovasculares publicadas entre 1.984-2.008) para terminar preguntándose cómo han permitido las sociedades científicas llegar a esta situación

Llegamos así al tercer aspecto que queremos reseñar: el Institute of Medicine (IOM) ha publicado un documento titulado Clinical practice guidelines we can trust que desarrolla 8 estándares para la elaboración rigurosa y fidedigna de guías de práctica clínica. El documento, hecho a petición del Congreso de los EE. UU. y pilotado por la Agency for Health Care Research and Quality, es una nueva vuelta de tuerca para superar la situación actual, que conviene no perder de vista.

Finalizamos con varias consideraciones: del estudio de hoy se desprende que existen sujetos que no tienen empacho en liderar una guía de práctica clínica que recomienda fármacos de empresas con las que tienen intereses económicos directos. Pero por otro, también hay un extenso grupo de profesionales independientes, lo que nos permitiría -siendo más estrictos- eliminar de la elaboración de las guías a ciertos personajes, perejil de todas las salsas, que no tienen inconveniente en poner su prestigio en almoneda. Más vale contar con sujetos honestos, pero menos listos, que contar con tanto listo cuya honestidad está en entredicho. Harina de otro costal es el papelón de las sociedades científicas en este asunto: la necesidad de recursos para mantener sus faraónicas estructuras y actividades formativas que, a lo peor, no lo son tanto, las hace especialmente vulnerables.

¿Realmente necesitamos la financiación de la industria para nuestra formación? Sin duda alguna, si seguimos abonados al gratis total, a las minivacaciones congresuales y al porque yo lo valgo. Pero volvamos a ver el vaso medio lleno: el otro día Enrique Gavilán nos contaba su experiencia en las Jornadas “Dueño de mi Salud”, organizadas por IFMSA. Y la semana que viene tendremos la oportunidad de participar en las I Jornadas Farmacríticas de Granada cuyo lema es, para sonrojo de muchos, por una Medicina ética y transparente. Dos experiencias sin financiación externa, que nos sirven de modelo a todos. Pensábamos que nuestro papel en estas jornadas consistía en dar una lección a los más jóvenes. Pero ya vemos que, una vez más, estábamos equivocados…

Anuncios

4 comments

  1. Carlos,
    Precisamente, has dado en el clavo, estos chicos tiene madera, mucha madera, ya lo verás. Poseen la capacidad de la crítica, de análisis, de ver e ir más allá de lo aparente. Todo un lujo y una vía abierta a la esperanza.
    Y sobre el tema de los conflictos de interés, ayer precisamente estuve leyendo este documento de los No-Gracias de Murcia (http://www.scribd.com/doc/45609771), en el que proponen llevar a cabo un registro abierto de relaciones financieras y económicas con los laboratorios. Algo fundamental para ahondar en el tema de la transparencia, sin duda.
    Un abrazo

    Me gusta

  2. Gracias por tu comentario, Enrique. Espero las jornadas con especial ansiedad pues va a ser mi primer encuentro con gente más joven que, a buen seguro conserva intacta la ilusión y la integridad. Me apunto el documento y estoy contigo en la necesidad de regular el conflicto de intereses de una forma pública y transparente. No me gusta la idea de crear “listas negras”, pero en un mundo con tantos intereses, es bueno que se sepa quién se ha pagado su iPad y quién se lo ha encontrado encima de la mesa
    Un abrazo.
    CARLOS

    Me gusta

  3. Hola Carlos: Te sigo asiduamente en tus analisis desde hace mucho tiempo(estuve en un crso que imparteis en Oviedo ahace años) y me parece que realizas un trabajo de mucho valor .Pues facilitas la información desmenuzada y fiable sobre estudios , lo que para mi es de gran ayuda.
    Animo, sigue asi.
    Un salido afectuoso.
    Agustín.

    Me gusta

    1. Hola, Agustín:
      Gracias por tu comentario. Recuerdo con mucho cariño los cursos de Oviedo, que impartí junto a algunos compañeros hace ya 6 o 7 años. Me alegra saber de ti y ver que sigues enchufado a estas cuestiones…
      Recibe un cordial saludo.
      CARLOS

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s