Día: 16 agosto 2009

(BMJ) El riesgo de suicidio asociado al uso de antidepresivos está muy relacionado con la edad del paciente

depressionSe ha publicado en el British Medical Journal un estudio que, con el título Risk of suicidality in clinical trials of antidepressants in adults: analysis of proprietary data submitted to US Food and Drug Administration, ha tenido como objetivo evaluar el riesgo de sufrir una conducta suicida entre los participantes en ensayos clínicos con antidepresivos. El estudio, un meta-análisis de 372 ensayos clínicos controlados, doble ciego, realizados con adultos, incluyó los datos de 99.231 participantes, con una edad media de 42 años, de los cuales el 63,1% eran mujeres en los cuales, en los que la variable de resultado principal investigada fue la conducta suicida (entendida como suicidio consumado, intento de suicido o preparación del mismo) o ideación suicida. Las OR para ideación y conducta suicida y para conducta suicida sola fueron, respectivamente 1,62 (IC95% 0,97-2,71) y 2,30 (IC95% 1,04-5,09) para los pacientes con una edad menor de 25 años, 0,79 (IC95% 0,64-0,98) y 0,87 (IC95% 0,58-1,29) para los que tenían una edad comprendida entre 25 y 64 años y 0,37 (IC95% 0,18-0,76) y 0,06 (IC95% 0,01-0,58) para los mayores de 65 años. Con estos resultados, los autores concluyen que el riesgo de suicidio asociado al uso de antidepresivos es dependiente de la edad de tal forma que, en comparación con placebo, el incremento del riesgo observado para los menores de 25 años es similar al observado en niños y adolescentes. Así mismo, parece haber un efecto neutro en la conducta suicida (y posiblemente protector, en el caso de la ideación suicida) en los adultos con una edad entre 25-64 años y una protección frente al suicidio y la ideación suicida a partir de esta edad. Desde un punto de vista clínico, los beneficios del tratamiento antidepresivo sobre los pensamientos suicidas y la ideación suicida, se obtienen fundamentalmente con los ancianos tratados de una depresión grave, mientras que los perjuicios se ocasionan en los pacientes más jóvenes tratados de trastornos psiquiátricos distintos a la depresión.